Desde hace unas semanas el
cometa 73P/Schwassmann-Wachmann 3, está dando todo un espectáculo al desintegrarse ante los ojos de los observatorios y telescopios de todo el mundo. Además de las impresionantes imágenes que se han obtenido, todo este evento servirá para conocer mejor el comportamiento de estos objetos y su composición.
El cometa registrará su punto más cercano a nuestro planeta el 25 de mayo, pero sus trozos cruzarán el cielo a más de 8.850 millones de kilómetros.
El
telescopio Hubble ha hecho públicas unas
impresionantes imágenes de esta descomposición que incluso
podéis ver en video.
Lo que no es tan conocido es que la sonda
Contour que fue lanzada en julio del año 2.002 tenía como objetivo principal este cometa. Y lo más sorprendente de la historia es que tenía prevista su llegada al encuentro con el cometa en el mes de junio, es decir, probablemente se lo hubiera perdido. El problema es que la
sonda explotó en agosto del 2.002 cuando encendió sus motores para abandonar la órbita terrestre. Sus restos aun tienen que estar vagando por el Sistema Solar.
Seguimiento fotográfico (alguno desde observatorios españoles)