28 marzo 2007

Eres mi ángel perfecto

Angel1



Cuando creé los cielos y la tierra les hable de existir.
Cuando creé al hombre, lo formé y soplé vida en su ser.
Pero a ti mujer, te formé después de haber soplado el aliento de vida al hombre porque tu interior es muy delicado.



Angel2



Permití que un profundo sueño se apoderara de él para poder crearte paciente y perfectamente.
El hombre fue puesto a dormir para que no interfiriera con la creatividad.
Te formé de un hueso.
Elegí el hueso que protege la vida del hombre.
Elegí la costilla que protege su corazón e interior y lo yergue y apoya, como tu debes hacer.
Te formé a partir de este hueso.
Te moldeé bella y perfectamente.

Angel3



Tus características son como las de la costilla, fuerte pero delicada y frágil.
Provees protección para el órgano más delicado del hombre, su corazón.
Su corazón es el centro de su ser, su interior contiene el aliento de vida.
La caja formada por la costilla se quebranta antes de permitir que se dañe el corazón.
Sostén al hombre como la caja de costillas sostiene al cuerpo.
No vienes de sus pies, para estar por debajo de él, no fuiste tomada de su cabeza, para estar por encima de él.
Fuiste tomada de su costado, para estar a su lado y ser mantenida muy cerca de él.

Angel4




Eres mi ángel perfecto.
Eres mi pequeña niña preciosa.
Has crecido para ser una espléndida mujer y mis ojos se llenan cuando veo las virtudes de tu corazón.
Tus ojos, no los cambies.
Tus labios, que adorables cuando dicen una plegaria.
Tus manos, de tacto tan suave.
He acariciado tu cara en tu sueno mas profundo.
He mantenido tu corazón cerca del mío.
Adán caminó conmigo en el frío del día y aun estaba solitario.
Él no pudo verme o tocarme, solo pudo sentirme.
Así que todo lo que quise que Adán compartiera y experimentara conmigo, lo puse en ti.
Mi bendición, mi fortaleza, mi pureza, mi amor, mi protección y apoyo.
Eres especial porque como él, tu también eres una extensión de Mi.
El hombre representa mi imagen, la mujer mis emociones.
Juntos ustedes representan la totalidad de Dios.

Angel5



Así que hombre, trata bien a la mujer.
Amala, respétala, ella es frágil.
Al herirla me hieres a mi.
Al quebrarla a ella solo dañas tu propio corazón, el corazón de tu padre y de su padre.
Mujer, apoya al hombre.
En humildad muéstrale el poder de la emoción que te he dado.
En suave quietud muéstrale tu fortaleza.
En el AMOR, muéstrale que eres la costilla que protege su interior.

Relato anónimo

Fotografías: Jean Paul Nacivet.
Colección: Garden of Eden

2 comentarios:

Susana dijo...

Hola Artea.
Como soy "nueva" en tu blog aún voy mirando entradas más-menos antiguas, y me he tropezado con esta.
La verdad es que no tengo palabras para describir qué ha pasado por mi cabeza al leer el texto... pero tal vez no las encuentro porque más que por mi cabeza el sentimiento ha pasado por algo más profundo. No son las palabras que mejor lo describen pero me has emocionado... una vez más.
Abrazos pretos.

Artea dijo...

Pues nada, celebro que te haya gustado la entrada.

Y también me alegra mucho que te haya hecho sentir emocionada.

Siempre es bueno despertar lo profundo.

Aún quedan entradas viejas por traer desde mi último sitio. Lo voy haciendo poquito a poco, pero es un trabajo que requiere tiempo... y yo soy muy lento.

Un abrazo.