31 diciembre 2007

Bienvenido 2008

Tranquilidad



Me he cortado el pelo, duchado, afeitado y puesto mi mejor colonia.
No voy a ninguna parte. Me quedo en casa.
Dentro de unos momentos comienzo a preparar la cena.
El mejor mantel y la mejor vajilla.
Una cena especial para una noche especial.

Solo somos dos. ¿Acaso hace falta más?

Con toda tranquilidad... daremos la bienvenida al 2008.
Que todas las noches, sigan siendo especiales a tu lado.

Y que a todos traiga lo mejor el nuevo año que comienza.

Con mis mejores deseos.

30 diciembre 2007

Cambio de ritmo

Velocidad



Soy copiloto de rallyes; aficionado a las carreras de coches (tanto en circuito cerrado como abierto) ya sean sobre asfalto o tierra.
Siempre que puedo, me escapo a ver alguna prueba en directo.
Dispongo de un vehículo moderno, deportivo y potente, con 160 CV que -si se quieren explotar- dan mucho de sí.

Un día, sin venir a cuento ni como consecuencia de ningún susto al volante, tuve la extraña sensación de que mi modo de conducir era agresivo para con el vehículo, pues me acercaba a menudo a sus límites de estabilidad en curvas y frenadas.
Comencé a visualizar regularmente las velocidades a que circulaba y los tiempos que empleaba en los viajes más rutinarios.
Resultó que mi velocidad normal de conducción andaba por los 130 km/h.
No recuerdo exactamente cuando, pero me propuse moderar mi conducción.
Hace tiempo que Verónica me comentaba que parecía ir más despacio y tranquilo que antes.
Yo nunca tuve sensación alguna ni de nervios ni de velocidad. Soy de los que les gusta conducir.

Hoy, mientras íbamos de camino al encuentro de una comida familiar he tomado verdadera conciencia de cuál ha sido el cambio: todos me adelantaban.



Ni me había dado cuenta de este hecho, pues normalmente conduzco pendiente de la circulación frente a mi vehículo e incluso tras el mismo. También es frecuente que converse si tengo acompañante y, en otros casos, me dedico a escuchar música.
Pero no me daba cuenta de que, salvo los vehículos pesados (y no todos), todo el mundo me pasaba por la izquierda.

Resulta que mi "velocidad de crucero" actual raramente sobrepasa los 110 km/h.
Resulta que el tiempo de demora de los trayectos habituales no alcanza siquiera a los diez minutos.
Resulta que he convertido el trayecto en parte del viaje (antes parece que sólo la salida y la llegada constituían el mismo).
Resulta que veo más colores, más cielo, más montañas, más cosas... de las que veía antes.
Resulta que, sin buscarlo, he reducido el consumo en al menos un 15%.

Y una cosa curiosa...
Ahora creo que es más difícil conducir a 110 km/h. que a 130 km/h.
Esa es al menos la sensación que percibo.

Hoy, viendo como me sobrepasaban coches y más coches...he comprendido que mi vida transcurre a "otro ritmo".
Y me alegro por ello.

29 diciembre 2007

Y mi luz será de todos

Caminando en la nieve



Un día diré que estuve aquí y se me fue la vida,
que anduve a la cadena como siervo,
que trabajé hasta no alzar los ojos,
que el sudor recogí ocultamente con mi pena,
que acometí la tierra haciendo el paso ágil
y cada vez desconocí mejor mi asiento en estos huesos,
estos surcos de los hombres y del Mundo
del inmenso silencio del orden de la vida y de la muerte.

Un día callaré para entender las cosas
y todo vivirá sin pensarse un solo instante
y yo ya no sabré de caminos ni de cosas,
habré encendido el aire, mi cuerpo y mi saliva,
allí calentaré los ojos
y mi luz será de todos.

Marcelo Díaz en Forja de mar

Fotografía de Matthew Turley

28 diciembre 2007

Volar

Volando hacia el sol



Durante largo tiempo Juan se olvidó del mundo de donde había llegado, ese lugar donde la bandada vivía con los ojos bien cerrados al placer de volar, ....Pero de vez en cuando, sólo por un instante, lo recordaba.
Richard Bach, en Juan Salvador Gaviota

Foto de Alexander Safonov


En resolución 750 x 533 px.

27 diciembre 2007

Abrazos

Abrazo



Las hadas malas son muy contradictorias, caprichosas y crueles en su reparto de maldiciones a pie de cuna. Hay bebés sanos que reciben como condena una obsesión patológica que, al crecer, se manifestará, por ejemplo, en hacerles sentir como agresión cualquier expresión natural de ternura. Y hay bebés que afrontan desde su nacimiento el infame destino de no poder gatear, ni ser abrazados, ni recibir cachetes en el culillo. Pequeños a quienes hasta el amor les duele. Literalmente, físicamente: les duele.

Hace más de 10 años escribí una columna sobre niños aquejados de epidermolisis bullosa, una enfermedad de origen genético que consiste, para simplificar, en un crecimiento desordenado de la piel que produce ampollas y deformaciones indescriptiblemente dolorosas y que, con cruel lentitud, conduce a la muerte. El dolor de esas criaturas es una herida intolerable para quienes les aman y son testigos de su sufrimiento. Sin embargo, la "E.B." es una dolencia relativamente poco extendida, que no merece gran atención de los científicos -ni hace 10 años ni ahora-, a pesar de los esfuerzos de quienes se asocian para combatirla, a pesar de que ha sido incluida en una Marató de TV-3, y a pesar de que figuraba en la agenda de las causas diurnas de Lady Di.

La esperanza, sin duda, se encuentra en el desarrollo de la investigación con células madre. Cuanto antes. Deprisa, deprisa.



Entretanto, ayer enterramos a Pau, nombre que en catalán significa Pablo y también Paz. Tenía 13 años y era un golfillo muy consciente del horror que le poseía y de la ternura sin manos, sin brazos y sin cuerpo que le rodeaba. Hay ya paz para Pau, niño de mi familia a quien no debíamos tocar. Me gustaría ser creyente para pensar que descansa, al fin aprisionado, felizmente ahogado y aplastado por todos los abrazos que le correspondían.

Maruja Torres, en El País (27 de diciembre de 2007)

26 diciembre 2007

Tener... o ser

Manos llenas de amor



Hace semanas que tengo pendiente una cita con la pluma. Este deseo tiene como finalidad poder plasmar en papel mis impresiones sobre el binomio (o si se prefiere, la dicotomía) tener-ser.

Y esta deuda viene a cuento de un anuncio televisivo con el que tropecé -durante unas prácticas de zapping- en uno de esos extraños días en que me atrevo a asomarme a la caja tonta.
A veces -aunque parezca extraño- me intereso de repente por buscar -entre las ondas de alguna de las cadenas que emiten en abierto- algún raro espécimen de documental o película cuya temática y tratamiento merezcan la pena contemplarse.
A veces -aunque parezca extraño- hay algo de inteligencia por ahí... eso sí, convenientemente escondida y fuera de los horarios convencionales.

El anuncio tenía miga.
Una "radiante y exclusiva" marca de relojes -de esos que hay que tener una abultada cuenta corriente para poder adquirir- hacía uso -a través de otros "radiantes y exclusivos" famosos y famosas (que probablemente sí dispongan del necesario capital para invertir en el aparatito en cuestión)- de un mensaje que reza: "no es lo que tengo, es lo que soy".
A golpe de guión estos famosos -seguramente más preocupados por sus honorarios que por el trasfondo del propio texto- trataban de acuñar el subliminal mensaje -en forma de etiqueta de marca- en nuestro subconsciente consumista.



El caso es que el mensaje, más allá de la estrategia comercial de la marca, es de hondo calado en la tradición humanista; incluso más allá de esta última, lo encontramos como dogma formando parte del cuerpo doctrinal de no pocos "sentimientos religiosos".

Claro está que si bien el humanismo (y en su caso el sentimiento religioso) tratan de sintetizarlo como concepción integradora de los valores humanos, parece dudoso que sea ese el objetivo -tanto implícito como explícito- de la marca comercial que corre con los gastos del precitado spot publicitario.

Cada vez que reflexiono sobre el uso de ciertos "valores" en el mundo de la publicidad acabo preocupado por mis propias conclusiones; pues advierto cómo el marketing comercial dispone ya de suficientes estrategias psicosociales como para convertir un concepto -tan íntimamente esencial- como lo es el de "ser" en algo tan absurdo como un reloj, que desde luego -por su precio y exclusividad- parece conveniente que debamos "tener".

Pero... más allá de la trampa que este burdo maniqueísmo de venta tiende a quienes torpemente creen que el "tener" les acabará aportando el "ser", creo interesante que dediquemos alguna reflexión a lo que estos dos términos significan y aportan en nuestro camino de búsqueda de la felicidad.

Hasta donde hoy he andado del camino, tengo la impresión de que no debemos renunciar al "tener". Creo que "tener" es necesario y nos ayuda a vivir mejor. Incluso puede aportarnos condiciones a través de las que acercarnos al "ser".

Pero más bien me parece que la sociedad que hemos creado hace del "tener" su objetivo esencial; confundiendo -una vez más- meta y camino. Hoy en día, y en este teórico mundo civilizado, parece que si "tienes"..."eres algo"; y si "no tienes" -poco importa que sea mucho o nada- eres un donnadie.

La acumulación de bienes, riquezas y posesiones acaba convirtiéndose en algo tan necesario como enfermizo; haciendo del acopio de recursos materiales el fin hacia el que dirigir la mayor parte de los esfuerzos... cuando no todos ellos.
Acabamos transformando en "valor" -normalmente económico- lo que deberían ser "valores" -esencialmente humanos-.

También en el camino he aprendido que si lo que uno "tiene" no sabe administrarlo con desapego y compartirlo, acaba convirtiéndose en una pesada carga que impide alcanzar aquello que, en esencia, uno "es".
Porque en realidad -queramos admitirlo o no, nos guste o nos disguste- no somos otra cosa que nuestros recursos emocionales y nuestra propia madurez personal.
A medida que nos acercamos al final del camino, de nada nos servirá lo acumulado y poseído; pero sí resultará fundamental y decisivo todo aquello que hayamos vivido, sentido y compartido.

Siempre he pensado que mis mejores inversiones son el cariño, el amor y la amistad.
Ni pienso ni me preocupan cualesquiera otras... por mucho que coticen en bolsa.
Siempre he creído que el valor de las cosas es exactamente igual al valor de lo que significan para mí, independientemente del precio que tengan.
Estoy seguro que todo cuanto "tengo" debo administrarlo bajo el punto de vista de lo que "soy".

No agotemos nuestra preciosa vida cultivando -casi en exclusividad- las necesidades y deseos de nuestro propio ego. No convirtamos en fin lo que es un simple medio. No somos el ombligo del mundo.

Caminante...
hoy te propongo comenzar
a cultivar una actitud
que es la más grande y noble
a la que como hombre
puedes aspirar.

Es la de hacer por los demás...
sin pedir nada a cambio.

Solo así podrás llegar a ser lo que eres,
tengas lo que tengas.

25 diciembre 2007

Persiguiendo el futuro... perdemos el presente

Buscando alternativas en la montaña



La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes.
John Lennon

Bonus:


Tema: Imagine
Autor: John Lennon
Álbum: Imagine (1971)






Letra original:

Imagine

Imagine there's no heaven
it's easy if you try
no hell below us
above us only sky
imagine all the people
living for today...
imagine there's no countries
it isn't hard to do
nothing to kill or die for
and no religion too
imagine all the people
living life in peace...

You may say I'm a dreamer
but I'm not the only one
I hope someday you'll join us
and the world will be as one

Imagine no possessions
I wonder if you can
no need for greed or hunger
a brotherhood of man
imagine all the people
sharing all the world...

You may say I'm a dreamer
but I'm not the only one
I hope someday you'll join us
and the world will live as one

Traducción:

Imagínate

Imagina que no existe el Cielo
es fácil si lo intentas
sin el Infierno debajo nuestro
arriba nuestro, solo el cielo
Imagina a toda la gente
viviendo el hoy...
Imagina que no hay países
no es difícil de hacer
nadie por quien matar o morir
ni tampoco religión
imagina a toda la gente
viviendo la vida en paz...

Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único
espero que algún día te unas a nosotros
y el mundo vivirá como uno

Imagina que no hay posesiones
quisiera saber si puedes
sin necesidad de gula o hambre
una hermandad de hombres
imagínate a toda la gente
compartiendo el mundo

Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único
espero que algún día te unas a nosotros
y el mundo vivirá como uno

23 diciembre 2007

Felicidades

Imagen navideña



Felicidad para estos días especialmente.
Que el río de la vida os colme de felicidad el resto de los días.

Nos vemos en pocos días.

22 diciembre 2007

Hojas caidas

Hojas caidas



Autor: Artea
Año: 2007
Lugar: Onda (Castellón)

En resolución 2048 x 1536 px.



Esta imagen me inspiró un Haiku (pequeño poema) que a continuación expreso:

las hojas caídas
dibujaron el suelo
de amarillo

Artea

21 diciembre 2007

Ojalá estuvieras aquí

Brazos abiertos



Siempre me gustó mirar al cielo....siempre.
Porque probablemente... allí arriba... se encuentre aquello que tanto añoro.
Mi estrella de la mañana.

Artea

Bonus:


Tema: Wish you were here
Artista: Pink Floyd
Álbum: Wish you were here (1975)






Letra original:

So, so you think you can tell
heaven from hell
blue skies from pain.
Can you tell a green field from a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?

And did they get you trade your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
and did you exchange
a walk on part in the war for
a lead role in a cage?

How I wish,
how I wish you were here.
We're just two lost souls swimming in a fish bowl,
year after year,
running over the same old ground
What have we found?
the same old fears,
wish you were here.

Traducción:

Así que, así que crees que puedes distinguir
el paraíso del infierno,
cielos azules del dolor
¿Puedes distinguir un campo verde de un frío raíl de acero?
¿Una sonrisa de un cumplido?,
¿Crees que puedes distinguir?

Y ¿Consiguieron transformar tus héroes por fantasmas?
¿Cenizas calientes por árboles?
¿Aire caliente por brisa refrescante?
¿Confort frío por cambio?
Y ¿Canjeaste participar en parte de la guerra por un papel principal en una jaula?

Como desearía
como desearía que estuvieses aquí.
Somos solo dos almas perdidas, nadando en una pecera,
año tras año
corriendo sobre el mismo viejo suelo.
¿Qué hemos encontrado?
los mismos viejos miedos
ojalá estuvieses aquí...

20 diciembre 2007

Haiku

Luna en hielo



gélida noche
la luna se refleja
en el estanque

Artea



Aunque en sus orígenes se remonta a una antología de versos japoneses completada en el año 759 (Manyoshu), su verdadero nacimiento se realiza en el siglo XVI.
Término japonés; se conoce como Haiku (o también Haikai) a un poema de formato breve que cumple unas simples reglas organizativas: tres versos sucesivos compuestos por 17 sílabas (aproximadamente) secuenciadas en 5-7-5.



El Haiku carece de título y rima, y normalmente no emplea signos de puntuación.
Es una forma poética nominal, soportada fundamentalmente en sustantivos, y con una expresión sencilla y concisa.

Haiku es "el aquí a ahora"... simplemente "lo que está sucediendo en este momento y en este lugar". El Haiku es una apreciación directa de un acontecimiento, normalmente trivial e inadvertido para la mirada habitual; pero que el poeta (Haijin) capta en su auténtica esencia, elevándolo por encima de su trascendencia y trasladándolo al plano de lo espiritual.

Poesía viva que el Haijin capta en un único instante, haciéndose parte del mismo.
"Todo existe si tu le das vida, nada existe para ti si no lo vives".

Espontáneo, sin esperarlo.
"Si piensas en el Haiku, el Haiku muere".

Todo está a nuestro alrededor esperando ser descubierto por cualquiera de nuestros sentidos. El mundo es así, tal cual, ni mejor ni peor, ni bello ni feo... "una gota de rocío entre la hierba".

El Haiku es la condensación de sensaciones, imágenes y sentimientos... convertidos en palabras.

Todos los Haiku tienen en común su inspiración en la naturaleza, a la que toma como fuente de inspiración.
También están impregnados de un gran sentimiento de estación y/o festivo. Primavera, verano, otoño e invierno... y festividades como Año Nuevo atrapadas en diecisiete sílabas.

El Haiku es una lección que combina perfectamente simpleza y profundidad. Porque lo que importa, al final, no es el poema... sino el hallazgo profundo del momento; tan precioso y fugaz como la vida misma.

El camino, también se emprende hacia uno mismo.

19 diciembre 2007

El corazón es .....

Corazón solitario



El corazón es
como una casa vieja,
por cuyo tejado
entra el sol
y en sus balcones
anidan las golondrinas.

Casa con puerta
abierta de par en par
ventanas de cortinas blancas
que juegan a la comba
creando mil siluetas
al compás del aire.

Salón con chimenea
antigua, cálida, hogareña
con sillones repletos
de cuentos y leyendas
de amores espontáneos
al reflejo de la lumbre.

Cocina con aroma de hogaza
y café temprano
sabores de penumbra
humos hechizados
por especias, matanzas
y vinos añejos.

Porche con escalera
abierto al amanecer
cubierto al mediodía
testigo de despedidas,
camino del colegio
y atardeceres rojos.

El corazón es
como una casa
llena de espejos
de camas vacías
de habitaciones desordenadas
y de silencios.

Artea

17 diciembre 2007

Más allá

Camino hacia lo profundo


El camino cambia a cada paso,
nunca tiene fin,
siempre continúa más allá,
de donde hoy alcanza nuestra mirada.

Artea

Fotografía de Ian Shive

Bonus:



Tema: Pájaros de barro
Artista: Manolo García
Álbum: Arena en los bolsillos (1998)




Letra del tema:

Por si el tiempo me arrastra
a playas desiertas,
hoy cierro yo el libro
de las horas muertas.
Hago pájaros de barro.
Hago pájaros de barro y los hecho a volar.
Por si el tiempo me arrastra
a playas desiertas,
hoy rechazo la bajeza
del abandono y la pena.
Ni una página en blanco más.
Siento el asombro de un transeúnte solitario.
En los mapas me pierdo.
Por sus hojas navego.
Ahora sopla el viento,
cuando el mar quedó lejos hace tiempo.
Ya no subo la cuesta
que me lleva a tu casa.
Ya no duerme mi perro junto a tu candela.
En los vértices del tiempo anidan los sentimientos.
Hoy son pájaros de barro que quieren volar.
En los valles me pierdo,
en las carreteras duermo.
Ahora sopla el viento.
Cuando el mar quedó lejos hace tiempo.
Cuando no tengo barca, remos ni guitarra.
Cuando ya no canta el ruiseñor de la mañana.
Ahora sopla el viento.
Cuando el mar quedó lejos hace tiempo.
En los valles me pierdo,
en las carreteras duermo.

16 diciembre 2007

Compartir-lo

Buscando el contacto



Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida en media pena.

Proverbio sueco.

15 diciembre 2007

14 diciembre 2007

Pequeñas cosas que tienen un gran valor

Amor con barrera



Si algún día llegáramos a comprender el gran valor que tienen las pequeñas cosas, quizás dejaríamos de perseguir las grandes y elocuentes... que siempre acaban escapándose de entre nuestras manos.

Artea



Sentimiento de amor.
Letra y música de Triana.
Álbum: Hijos del agobio (1977)




Letra:

El día que yo salí
en busca de mi vida
y de mi yo
algo grande
sentí en mí
cuando miré hacia atrás
y dije adiós.

Sentimiento de amor
que me llevó de tí,
una ilusión.

Quedó atrás un porvenir
una seguridad
un que sé yo
ese momento comprendí
pequeñas cosas que tienen
un gran valor.

Sentimiento de amor
sentimiento de amor
que me lleva hacia tí
con mi dolor.

13 diciembre 2007

Invierno

Invierno



Ya hemos llegado al invierno, la estación de la sensibilidad y el recogimiento, de la tranquilidad y la introspección. La naturaleza está igualmente sumida en sí misma; profunda en la tierra, preparándose para la eclosión primaveral.

Y el ser humano, al igual que la naturaleza, pasa por un momento de introspección, busca el descanso y la reflexión para analizar su vida y sus perspectivas de futuro.

El invierno es una época para estar en casa, con los seres queridos, y para cultivar las amistades en un entorno tranquilo y relajado. Es tiempo también de escucharnos los unos a los otros, de cultivar la comunicación y el sentimiento, de sentarnos a leer para cultivarnos y de estar en paz con nuestro espíritu.



El cuerpo nos pide relajación y tranquilidad, que nos quedemos largos ratos en casa, aunque también es recomendable que practiquemos ejercicio para entrar en calor y no descuidar nuestra forma física.

Aunque siempre debemos seguir una dieta sana y equilibrada, es igualmente cierto que en invierno necesitamos consumir más alimentos nutritivos para tener la energía suficiente que nos haga entrar en calor.

El frío del invierno se manifiesta en nuestro cuerpo en forma de dolores articulares, como la artritis y la artrosis. Por eso es recomendable mantener la espalda caliente y protegida, porque si no lo hacemos sufriremos de dolores en la zona lumbar, que se endurece para proteger a los órganos internos.

El 21 de diciembre se produce el solsticio de invierno, el primer día de la estación y la noche más larga del año. Desde entonces empieza a aumentar la luz, así que si sufrimos algún tipo de tristeza o depresión invernal podemos pensar que en realidad cada día nos acercamos más al renacer que trae la primavera y con ello a la luz y los días más largos.

En invierno pueden producirse momentos tristes por la disminución de la energía solar y también porque se desarrollan menos actividades, pero debemos aprender a aprovechar los beneficios que nos ofrece cada estación y sacar partido de los del invierno: el reposo, la reflexión y la calma que nuestro cuerpo nos pide, sobre todo en estos tiempos en los que solemos llevar un ritmo frenético y nos cuesta tanto relajarnos.

El invierno resulta el momento ideal para aprender a estar más a gusto con nosotros mismos y disfrutar de la tranquilidad.

Blanca Galofré
, en El arte de cuidarse en las 5 estaciones.

11 diciembre 2007

Camino andado

Alto en el camino


A veces, en el camino, conviene hacer un alto y volver la vista atrás.

Artea

Fotografía propia tomada en la subida al monte Goñiburu. Selva de Irati. Navarra.
Compartiendo camino con mi hijo. La foto la hizo su madre... mi amor.



En resolución 2048 x 1536 px.

10 diciembre 2007

En este momento...

Ángel triste




En este momento,
en que el vacío llena todo por completo,
en que el alma parece no encontrar refugio,
en que el corazón rebosa de lágrimas.

En este momento,
en que los recuerdos se agolpan,
confundiendo presente y pasado,
aturdiendo pensamiento y razón.

En este momento,
en que la niebla parece no tener fin,
en que los pájaros cesaron su canto,
en que la mirada no encuentra su reflejo.

En este momento,
en que solo el dolor parece tener cabida,
en que la angustia ahoga toda sonrisa,
en que la paz interior parece perdida.

Has de saber...

Que el amanecer siempre acaba iluminando la más negra noche.
Que la calma siempre acaba sobreponiéndose al desasosiego.
Que el amor siempre acaba superando el desconsuelo.
Que la mayor de las desgracias siempre esconde tras de sí,
la oportunidad de aprender una nueva lección.

En verdad...

Solo poseemos aquello de lo que estamos dispuestos a desprendernos.
Solo retendremos en nosotros aquello de lo que podamos prescindir.
Solo somos aquello a lo que en verdad estamos dispuestos a renunciar.

Polvo en el camino...
Polvo que levantan nuestros pasos al andar.
Polvo que al camino regresa, tras nuestro caminar.

Hoy tiendo mi mano hacia ti,
para ayudarte a levantar de nuevo el pie,
para ofrecerte mi cariño y aliviar tu dolor,
para compartir el largo camino, que nos queda por andar.

Artea
Dedicado a Susana,
una buena amiga,
que atraviesa un mal momento.

07 diciembre 2007

Al sur de Cullera

El futuro Manhattan



El momento elegido para hacerlo, en plenas festividades y con los medios de comunicación "de puente", demuestra en sí mismo el verdadero interés que se mueve tras el telón de este proyecto.

La Comisión Territorial de Urbanismo de Valencia dio ayer luz verde al proyecto conocido como El Manhattan de Cullera, otro megaloproyecto urbanístico más a los que parece querer acostumbrarnos cierto segmento político en esta Comunidad Autónoma.

Poco importa el lugar y las condiciones; se urbanizarán 610.340 m2 de suelo para construir 4.883 viviendas de renta libre y 1.171 viviendas de protección oficial (VPO), «que se ubicarán en las manzanas más próximas al casco urbano de Cullera», según informaron fuentes de la Consellería de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda (curiosa mezcla de competencias antagónicas bajo un mismo techo).

La frase lapidaria con que los técnicos de la comisión justificaron el proyecto es:
«Se observa que la ordenación propuesta es coherente con los principios inspiradores del plan del litoral en tanto que tiende a un modelo territorial intensivo de concentración de la edificación que permite reducir la ocupación del suelo».


Hablando en castellano: treinta y tres torres de viviendas de veinticinco alturas y otras dos de cuarenta alturas destinadas a hoteles, apartamentos que solo se ocupan en puentes y durante los meses vacacionales, un palacio de congresos, y un nuevo puerto deportivo con 800 amarres.

La sentencia de los técnicos abre la puerta para edificar el lado sur de la desembocadura del río Jucar, pues en el Consistorio se tramitaron otros dos planes de similar envergadura que pretenden ocupar en la otra ribera 10 millones de metros cuadrados con 13.000 nuevas viviendas, cuatro campos de golf y otro puerto deportivo con un millar de amarres.

La pregunta del millón es... ¿quién realmente necesita eso?.

05 diciembre 2007

Las raíces de la libertad

Surgiendo de la nada



Una pequeña reflexión sobre el binomio libertad-permisividad.

Se dice, y acaso se cree, que la libertad consiste en dejar crecer una planta, en no ponerle rodrigones, ni guías, ni obstáculos; en no podarla, obligándola a que tome ésta u otra forma; en dejarla que arroje por sí, y sin coacción alguna, sus brotes y sus hojas y sus flores. Y la libertad no está en el follaje, sino en las raíces, y de nada sirve dejarle al árbol libre la copa y abiertos de par en par los caminos del cielo, si sus raíces se encuentran, al poco de crecer, con dura roca impenetrable, seca y árida o con tierra de muerte.


Miguel de Unamuno, en Diario íntimo

02 diciembre 2007

Aprender a perder



El verdadero medio de ganar mucho es no querer nunca ganar demasiado y saber perder convenientemente.

Fenelón

Parafraseando a Shakespeare casi podría decirse: "Ganar o perder, esa es la cuestión".

Creo que muchas veces nos debatimos inútilmente entre dualismos que, enfrentados uno al otro, parecen no tener respuesta alguna ni conducir a salida posible.

Probablemente porque en nuestro afán de racionalizar las cosas necesitamos respuestas tangibles a preguntas que no tienen una única respuesta.



En mi modesta opinión, ganar y perder, como todas las dualidades a que nos enfrentamos en este mundo, no son más que las dos caras de la misma moneda. No se puede ganar sin perder. Siempre se gana algo cuando se pierde.

Nuestro camino en busca de la felicidad pasa por asumir que en la ruta encontraremos tanto éxitos como fracasos, tanto triunfos como derrotas. Bueno será que disfrutemos de los éxitos, ya sean grandes o pequeños; pero también deberemos hacerlo con los fracasos... que afrontaremos como errores que podemos transmutar en experiencia, en señales y símbolos en los que no debiéramos tropezar en otra ocasión.

Cada fracaso oculta en sí mismo una lección que debemos aprender.

Nada peor que no asumir los fracasos y refugiarse en la queja y el lamento. No hay mejor camino para alcanzar el inmovilismo que comenzar a cargar culpas en personas ajenas o circunstancias adversas. El mundo acabará teniendo la culpa de todo... porque habremos aprendido a eludir la responsabilidad que tenemos sobre nosotros mismos y nuestra vida.

Aunque el mundo siga ahí, indiferente, ante nuestros fracasos.... y también ante nuestros éxitos.

01 diciembre 2007

El camino del boyero

Vacío



También conocida como “Los Diez Toros” esta historia Zen se atribuye a Kakuan Zenji, maestro zen chino del siglo XII, y está compuesta por una serie secuencial de diez imágenes a las que acompañan diez poemas.

Plagada de simbología.
El buey representa al eterno principio de la vida: la verdad en acción.
La propia serie simboliza los diez pasos secuenciales que el discípulo debe recorrer para acceder a su propia naturaleza, o camino del despertar.

Me parece oportuno traerla hasta este camino, acompañándola de los comentarios -que me han parecido reveladores- obtenidos de un artículo publicado en el nº 2 de la revista Sufí firmado por Ana María Schlüter Rodés, maestra Zen muy apreciada en mi hogar.



1.- Buscar al buey

Boyero 1


Recorro interminablemente los pastos de este mundo en busca del buey.
Atravieso innumerables ríos, perdido en impenetrables perfiles de distantes montañas.
Fallece mi fortaleza y se agota mi vitalidad, no encuentro el buey.
En la noche sólo oigo el chirriar de las cigarras a través del bosque.


En el primero de estos cuadros aparece un campesino que ha perdido su buey, es el ser humano en busca de su más profundo yo o yo-mismo. “Perdido en los bosques, aterrado... está buscando a un buey que hallar no puede… En la espesa maleza sigue muchos senderos. Cansados los huesos, doliente el corazón.” En realidad, el darse cuenta de que le falta algo muy importante, que ha perdido algo esencial, ya es un gran paso. Muchos viven sin siquiera darse cuenta de que les falta algo.

2.- Ver las pisadas

Boyero 2


!Junto a la ribera bajo unos árboles, descubro huellas!
Incluso sobre el fragante pasto veo sus pisadas.
Están en lo profundo de las montañas remotas.
Este rastro no puede ocultarse a ninguna nariz que apunte al cielo.


En el segundo cuadro, el pastor descubre las huellas del buey. “Ha visto innumerables pisadas en el bosque y a orillas del agua... Nada logra ocultar la nariz de este buey que llega hasta el mismo cielo.” En realidad nada lo puede ocultar, es evidente. El pastor empieza remotamente a darse cuenta al descubrir sus pistas a través de personas, acontecimientos, enseñanzas que le van orientando; persigue el camino que le marcan, en este caso practica Zen.

3.- Ver al buey

Boyero 3


Oigo la canción del ruiseñor.
El sol es cálido, la brisa suave, los sauces verdean a lo largo de la ribera.
¡Aquí ninguno buey puede ocultarse!
¿ Qué artista podría dibujar tan soberbia cabeza, cornamenta tan majestuosa?


De esta forma -es el tercer cuadro- descubre, o redescubre, al buey, nada más un poco por atrás, pero es el buey. “Trina un ruiseñor en la enramada, fulgura el sol en las salcedas ondulantes ¡ahí está el buey! ¿Dónde iba a poder esconderse? ¿Qué artista sería capaz de retratar esa espléndida testuz, esos majestuosos cuernos?” Es imposible expresarlo. Esto es un primer momento de despertar, ken-sho, se dice en japonés, literalmente significa: ver la realidad. Un primer despertar no hace a un despierto, o buda; es sólo el principio, el tercero de diez cuadros.

4.- Atar al buey

Boyero 4


Lo apreso con feroz lucha.
Su gran poder y voluntad son inagotables.
Desde la colina embiste a la inalcanzable nube lejana.
O permanece en un barranco impenetrable.


En los siguientes, desde el cuarto al séptimo, se refleja el proceso de transformación que va teniendo lugar a partir de este momento. Es decisivo para que el proceso avance, llegar a atar al buey, una disciplina, de lo contrario se vuelve a escapar. “Tiene que atarlo corto y no soltarlo, porque el buey es arisco todavía, ya arremete contra las cumbres, ya se refocila en brumoso desfiladero.”

5.- Domar al buey

Boyero 5


Preciso el látigo y la soga.
De lo contrario, se escaparía por caminos polvorientos.
Si está bien domesticado, llega a ser dócil con naturalidad.
Entonces, sin herraduras, obedecerá a su dueño.


En el siguiente “Tiene que tirar de la reata, para que el buey no se le escape, porque puede perderse en los fangosos tremedales.” Ocurre como dice San Juan de la Cruz con otra imagen: cuanto más se arrima el leño al fuego, más empieza a sudar y respendar, sale a relucir toda la humedad que antes ni se sospechaba que hubiera. De esta forma se va curando. Es un proceso de purificación fuerte. “Cuidado como es debido, se hace limpio y manso. Sin rienda sigue dócilmente a su amo.” Esto es lo que se ve en el quinto cuadro.


6.- Cabalgando sobre el buey volver a casa

Boyero 6


Monto el buey, lentamente regreso a casa.
El son de mi flauta endulza la tarde.
Marco con palmas la armonía que me acompaña, y dirijo el ritmo eterno.
Quien oiga esta melodía se unirá a mí.


En el sexto llega a soltar las riendas y está sentado libre tocando una flauta. Es un cuadro, ya no de lucha sino de alegría y paz. “Cabalga libre como el aire… Donde quiera que vaya levanta una brisa fresca, mientras en su corazón reina una honda tranquilidad. ¡Este buey no necesita un solo tallo de hierba!” Sobran todas las palabras. Pero aún sigue habiendo dos, pastor y buey.

7.- El buey olvidado. El hombre mismo solo.

Boyero 7


A horcajadas sobre el buey, llego a mi hogar.
Estoy sereno.
El buey también puede reposar.
Empieza a amanecer.
En el plácido descanso, bajo el techo de mi morada, abandono el látigo y la soga.


El poema del séptimo cuadro dice: “Solo, a lomos del buey logró volver a casa. Pero ¡hete aquí! el buey ha desaparecido.” Ya no son dos, se ha producido una gran unidad, el boyero es el buey, el ser humano errante y superficial se ha fundido con su ser más profundo. Pero aún queda la conciencia de sí mismo.

8.- Hombre y buey olvidados

Boyero 8


Látigo, soga, mismidad, y buey, todo llega a "no-ser".
Este cielo tiene tal amplitud que ningún término puede abarcarlo.
¿ Como puede existir un copo de nieve en un fuego ardiente?
Aquí hay huellas de patriarcas.


El octavo cuadro, el primero de los tres últimos, es un círculo vacío, en realidad no es un cuadro sino más bien una imagen de lo que no tiene imagen, como dice Ueda Shizuteru. Es la experiencia de haber desaparecido, es “morir la Gran Muerte”. Descubrir a raíz de ello que el verdadero yo mismo no tiene imagen, no tiene forma, es no-yo, no nace ni muere. “Látigo, rienda, buey y hombre pertenecen igualmente al vacío… Cuando se cae en la cuenta de este estado, se llega a comprender por fin el espíritu de los antiguos patriarcas.”

9.- Volver al origen

Boyero 9


Demasiados pasos se han dado para regresar a la raíz y la fuente.
!Mejor hubiera sido sordo y ciego desde el inicio!
Morar en la propia intimidad, indiferente a lo de fuera.
Las aguas del río fluyen plácidas y las flores son rojas.


Objeto y sujeto han desaparecido, y las cosas son simplemente como son. Ha vuelto a ser un hombre ordinario. De la Gran Muerte surge la Gran Vida. Esto es lo que se representa en el noveno cuadro, en el que suele aparecer la mayoría de las veces un paisaje, un río, flores, mariposas. “Ha regresado al origen, ha vuelto a la fuente; sus pasos no han sido en vano. Es como si ahora estuviera ciego y sordo… no apetece las cosas de fuera.” “Apetece un no sé qué que se halla por ventura”, diría San Juan de la Cruz, “del divino ser tocado/ tiene el gusto tan trocado/ que a los gustos desfallece.” Ya no ve la mera belleza exterior, en este sentido está ciego y sordo y no apetece las cosas de fuera. ¿Qué es entonces lo que ve? “Los ríos fluyen como fluyen, las flores florecen como florecen, de modo natural.” Aquí es donde tiene lugar la experiencia de la belleza oculta, de lo verdaderamente bello, en el Zen. Sobre este cuadro habrá que volver.

10.- Entrar en el mercado con las manos dispuestas a ayudar

Boyero 10


Descalzo y con el pecho al descubierto, me mezclo con la muchedumbre.
Mis ropas son andrajosas y polvorientas, y siempre mantengo la placidez.
No uso magia alguna para prolongar mi vida.
Ahora, ante mí, los árboles muertos aparecen vivos.


Este último cuadro, el décimo, es muy importante y característico del Zen, que ha surgido en el ámbito del Budismo Mahayana, cuyo ideal es el bodisatva. Este, desde la experiencia de la unidad con todos, percibe el dolor de los demás como suyo propio y desde ahí libera, salva. Zen es experiencia del vacío, de lo que no cae en sentido, y es compasión. Esto se ve en el último cuadro, cuyo poema reza: “Desnudo el pecho y descalzo entra el hombre en el mercado. ¡Está cubierto de barro y polvo, pero cómo sonríe! Sin recurrir a poderes místicos (parapsicológicos, se podría decir) hace florecer en un momento los árboles marchitos.”