12 mayo 2008

La revolucion de un rastrojo

Respeto a la vida



Normalmente traducido como La Revolución de una Brizna de Paja, es un pequeño librito escrito por el japonés Masanobu Fukuoka, ampliamente conocido en el mundo de la agricultura natural ecológica y quien mejor representa el concepto de Permacultura.

Este entrañable personaje que ha dedicado más de 50 años de su vida a cultivar sus campos siguiendo una senda espiritual, todavía tiene fuerza a sus 86 años para trabajar y hacer llegar a todo el mundo el mensaje de que no podemos por más tiempo explotar y degradar a la naturaleza.

Para Fukuoka ninguna inteligencia humana es capaz de sustituir a la maravilla de la naturaleza. Su pensamiento está en comprender la nada (mu, hacer nada). El pensamiento en sí mismo es algo que separa las cosas. Los seres humanos ni siquiera se conocen a sí mismos.



Nacido en 1913 en una pequeña ciudad campesina de la isla de Shikoku, en la región Sur de Japón, estudió microbiología y se especializó como fitopatólogo. Pero a los 25 años de edad surgieron dudas en su mente y comenzó a cuestionarse sobre todas las cosas que había aprendido acerca de las "maravillas" de la ciencia moderna y empezó a ver que todos los logros y conclusiones de la civilización humana carecían de significado frente a lo que es la totalidad de la Naturaleza. A partir de ese momento, se ha dedicado por entero a cumplir el embrujo de su visión, situándole en un centro focal aún más grande e inmediato.

Es un librito que sorprenderá tanto a quién busque en él un tratado sobre agricultura ecológica como a quien busque una inspiración filosófica. Ambos aspectos están presentes en el libro con una sencillez abrumadora, no exenta de un mensaje de una profundidad insondable.

Puedes leer una entrevista con Fukuoka en este enlace de EcoHabitar.

2 comentarios:

Carlos Panic dijo...

Hace 8 años tengo mi huerta orgánica y recien ahora empiezo a compartir el camino. Sólo es "Comenzar y Hacer".

Artea dijo...

Hola Carlos.-

La vida es un contínuo de experiencias que unas veces fructifican en éxitos y otras tantas en fracasos.
Estos últimos no son otra cosa que un paso más en la dirección correcta.

Por tanto, mi consejo para tu huerta y para tu vida es: ponte en marcha cada mañana, agudiza tus sentidos, y deja que cada paso te guíe en el camino.

Un fuerte abrazo.