19 mayo 2010

Presencia invisible

Presencia

Fotografía de xavierlelay

En los últimos tiempos no he asistido a muchas reuniones.
Por alguna razón (no se muy bien cual) tanto en el trabajo como en la comunidad vecinal o asociaciones en las que participo, he estado ausente.

Hace muy pocos días asistí a una reunión junto con otras 50 o 60 personas.
El tema no era excesivamente cautivador, por lo que dediqué una buena parte del tiempo en observar lo que sucedía, tanto visible como invisible.

Por aquello de que la lectura corporal resulta materia obligada en mis actuales estudios, en los últimos tiempos voy observando de qué pie flojea cada una de las personas con las que me cruzó. Luego deduzco que partes de sus sistema musculoesquelético pueden verse afectadas, razono el porqué y trato de buscar la mejor alternativa (dentro de las limitaciones del quiromasaje) para dicha situación.

Haría falta una posterior palpación para verificar o descartar estas primeras suposiciones, pero no es frecuente que alguien te pare por la calle para preguntarte si puede palparte el trapecio, los escalenos o el triceps sural, por ejemplo. Así que la cosa no pasa a mayores y queda en un sano ejercicio mental muy apropiado cara a los próximos cuatro exámenes que abordaré a finales de junio.

Pero, siguiendo con el hilo de la reunión, traté de observar el ambiente invisible que flotaba tanto sobre el propio colectivo de los asistentes, como de los oradores, como de algunas de las personas particulares allí sentadas.

Finalizadas las oratorias se dió paso a un turno de preguntas, lo que despertó enormemente mi curiosidad. Es un momento especialmente significativo para descubrir ciertos aspectos humanos que solo suelen manifestarse en situaciones muy puntuales, como esta.

Y esto fue así porque, de entre los asistentes que formularon preguntas, hubo al menos dos de ellos que simplemente se levantaron he hicieron dos preguntas que nada tenían que ver con lo que se había hablado y que, en realidad eran respuestas a sus mismas preguntas.
¿?

Igual que formularon sus preguntas podrían haber dicho simplemente buenos días, o que lucía un sol estupendo en Valencia aquella mañana.
Pero hicieron sus preguntas, aún sin sentido y sin objeto alguno.

Tuve que contener mis risas, que estuvieron al borde de estallar.

Entre los preguntados, algunos respondieron como pudieron, y uno de ellos no respondió a ninguna de estas dos preguntas; aunque una particular mirada suya sobrevoló toda la sala.

Para mi fue muy divertido.

Y es que hay personas que, de uno u otro modo necesitan llamar la atención sobre su presencia.
De ahí las preguntas.
Y hay otras que sobresalen por encima de una multitud, aunque no quieran hacerse notar.
De ahí los silencios.

Muy divertido.
Muy instructivo.

Una buena reunión, aunque no me enteré muy bien del conjunto de sus contenidos.
Estaba absorto. Simplemente sentado y mirando.

Artea

Bonus track.-



Tema: Break of dawn
Artista: Amethystium
Álbum: Evermind (2004)

17 mayo 2010

Solo tienes que esperar

Tinieblas

Fotografía de Metsuke iLife

Si estás en tinieblas, recuerda que siempre vuelve la luz. Por eso, en las noches más tenebrosas de tu alma, debes recordar que tras el cercano amanecer disfrutarás de un sol radiante que te proporcionará gran paz y tranquilidad. Pero no dejes de ser luz y optimismo vital en tus pensamientos, sentimientos y obras.

Bernabé Tierno en Vademecum del optimista

Aún en los momentos más oscuros... añadiría yo.

Un breve receso tras el examen de hoy me permite asomarme, aún fugazmente, a esta ventana.
Las plantas, hay que regarlas, aún de tarde en tarde.

Lo hago (según me parece) en medio de un momento en el que parece respirarse una cierta angustia y pesimismo colectivos.
No es para menos, a la vista de la situación de ajuste que nos espera.
Y ya debemos -creo yo- empezar a descartar que la clase política de este país (al menos en lo que a gobierno y principal partido de la oposición se refiere) sea capaz de liderar cambio alguno hacia otros modelos socioeconómicos.

Al parecer, los mercados mandan... y no parecen existir aquí terceras vías.

Esos mercados financieros (tiene huevos el término) a quienes hace poco hubo que inyectar dinero público (en contra de cualquier criterio de mercado libre) para sanearlos, hoy aparecen investidos del poder de dictaminar cuál debe ser la salida a una trágica situación (de la que fueron directa y abiertamente responsables) y quién debe rascarse el bolsillo (ya que, al parecer, ellos deben seguir ganando).

El mundo al revés.

El poder mediatieconómico parece haberse impuesto al poder representativo, dejando la democracia y la política (entendida como servicio público) a los pies de difusos agentes económicos, parkets y moquetas de altisonantes vuelos y otras faunas escatológicas del mundo del dinero.

Nadie parece capaz de poner coto y regular la avaricia.

Y -por si esto fuera poco- las corruptelas de una cierta parte de nuestra clase política (por supuesto presuntas, aún por grandes que se sospechen) pueden subrogarse cuasieternamente, por más que acaben resultando hipotecas imposibles de digerir en cualquier mente con dos neuronas activas. La evolución del caso Gürtel en los últimos tiempos pone en evidencia la necesidad de un saneamiento moral a fondo en algunos de nuestros estamentos políticos y sociales.

Lo de Garzón (por lo que se refiere a su investigación sobre las víctimas del franquismo), incomprensible para cualquier mortal de a pie (entre los que -por supuesto- me incluyo). Hay actuaciones que solo pueden ser respetadas, si son respetables. Y por muy legales que sean (que estoy seguro que técnicamente lo serán) tan solo podrán ser acatadas (con toda la carga impositiva que el término conlleva) por quien suscribe.
Yo, me declaro -abiertamente- incapaz de entenderlo; y me siento -más aún si cabe- más solidario y más cercano a quienes siguen reclamando justicia para con sus familiares, aún pendientes de enterrar, por muy muertos que estén. Porque creo que lo actuado, en este caso, supone una gran injusticia. Legal, por supuesto.

Por doquier se abren grietas en la confianza que todos parecíamos haber depositado en algunos poderes del estado, supuestamente independientes, que cada día se muestran más y más mediatizados por otros poderes (también del estado) que juegan peligrosamente a orientar aquella presumible independencia en función de sus propios intereses.

Alguien me dijo alguna vez que hay dos cosas que nunca pueden ocultarse: el dinero y el pecado.
Y ambas parecen imperar en este mundo de hoy, que en suerte nos ha tocado vivir.

Confío en que un día, un sol abrasador icinere estos valores, por muy alto valor que alcancen en algunos mercados.

A veces, hay que hundirse hasta lo más profundo del pozo para comprobar que allí solo hay un barro traicionero que sepulta a todo quien lo pisa.
Ese paso puede ser el último, o el primero para levantar la cabeza... y salir a la superficie.

Alguien me dijo alguna vez que: solo tienes que sentarte, y esperar.

Difícil lección que aprender...
hasta que descubres que ...
estar sentado y esperando...
nada tiene que ver con estar pasivo, quieto o indeciso.

Artea

Bonus Track.-



Artista: Philip Glass
Tema: Metamorphosis Two
Álbum: Solo piano (1989)