16 febrero 2008

Sentarse... en silencio.

Zazen



Solo.
Completamente solo.
Solo contigo mismo.
Tú solo.

Solo frente a ti mismo.
Con solo dos cosas:
tu percepción y tu conciencia.
Nada más.

¿Acaso no oyes
el silencio?

Artea

2 comentarios:

Almazhen dijo...

“Tu cuerpo se sienta en silencio; tu mente, inmóvil. Esto es el genuino esfuerzo en practicar. Cuerpo y mente están en completo descanso. La boca tan cerrada que el musgo crece alrededor de ella. El césped crece en la lengua. Haz esto sin cesar, limpiando la mente hasta que gane la claridad de un espejo pulido, brillante; como la luna ilumina el cielo del atardecer”. Shih-shuang Ch’ing-chu (807-888)

Artea dijo...

Hola Almazhen... celebro volverte a leer por estos lugares.

Gran Maestro Shih-Shuang Ch'ing-Chu, cuya Shanga vino a denominarse "de la madera seca" en alusión a su forma de practicar Zazen, sin objeto alguno de atención, simplemente estar... ahí... sentado... esperando.

Ya sabes... las nubes van y vienen... y finalmente pasan... siempre que no te quedes atrapado por ellas.

Es en ese esfuerzo permanente de "estar ahí" donde reside la esencia misma del sentarse. Por eso incidí en mis letras sobre la idea única de la percepción y la conciencia.

Una reflejando a la otra, sin esfuerzo alguno, sin oposición alguna, dejando que se miren... en silencio.

Sólo ahí se descubre ese espacio sin forma ni contenido que en el fondo... todos somos.