11 abril 2008

En su lugar

Tablero de ajedrez



Con cierta periodicidad reviso el lugar que ocupan las cosas.

¿Ocupa el dinero el lugar que le corresponde?
¿Lo hace el amor? ¿La amistad?
¿Vivo para trabajar o trabajo para vivir?

Y también como evoluciona su situación en mí.

¿Crecen mis necesidades exteriores o decrecen?
¿Mi vida interior se enriquece o empobrece?
¿Estoy en paz conmigo mismo?

Porque si cada cosa no ocupa el lugar que le corresponde, ¿hacia dónde va mi camino?

Artea

2 comentarios:

Almazhen dijo...

Yo también me hago esa misma pregunta. Nunca se hacia donde apunta la brújula de mi existencia, ni el rumbo exacto que debo tomar y aunque de vez en cuando lanzo una mirada retrospectiva hacia el pasado en busca de respuestas (sin demasiado éxito, por cierto), al final siempre termino afianzándome al presente y caminando al lado de la gente que más quiero. Sigamos juntos por el sendero, aún queda mucho camino por recorrer y jardines que cultivar…

Besotes

Artea dijo...

En todo caso, nunca sabremos si la dirección en la que apunta la brújula (que puede ser cualquiera) es la correcta para nosotros o no.
Entiendo que es la sensación del presente la que, según el aroma con el que impregna nuestra vida, determina en nuestro interior si el rumbo es adecuado o no.
Quizás en un momento dado haya que cambiar de rumbo. Nunca sabes a ciencia cierta que camino tomar cuando este se desdobla.
Pero... de nuevo el presente, nos devolverá la sensación de si caminamos satisfactoriamente o no.
Hablando de jardines... he pasado el fin de semana en el huerto, y la primavera ya nos ha regalado una abundante cosecha de rosas.

Un abrazo, amigo.