28 agosto 2008

Tao Te King (28)

Playa



Quien conoce su esencia masculina,
y se mantiene en el principio femenino,
es como el arroyo del mundo.

Mientras sea como el arroyo del mundo
la virtud eterna no lo abandonará,
y retornará a la infancia.

Quien conoce su propia blancura,
y se mantiene en la oscuridad,
es como ser el modelo del mundo.

Mientras sea como el modelo del mundo,
la virtud eterna no se alterará en él,
y retornará a lo absoluto.

Quien conoce su gloria,
y se mantiene en la desgracia,
es como el valle del mundo.

Mientras sea como el valle del mundo
la virtud eterna le colmará
y retornará a la sencillez.

Lo sencillo, cuando se divide,
modela todos los útiles.

El sabio, cuando gobierna
rige a todos los ministros
y así conserva la unidad.

Tao Te King. Lao-Tse. Capítulo XXVIII