05 septiembre 2008

Tao Te King (32)

Flor del paraiso



Ayer no fue posible elaborar un artículo, así que completo la fecha con la continuación del Tao Te King. (Artea, sábado 6 de septiembre de 2008).

El Tao, en su eternidad, carece de nombre.

Aunque mínimo en su unidad,
el mundo no puede contenerlo.

Si los príncipes y los reyes
pudieran permanecer en el Tao
todos los seres se les someterían.

El cielo y la tierra
se unirían para llover dulce rocío.

El pueblo, sin gobierno
por sí mismo se ordenaría con equidad.

Cuando en el principio se dividió,
dando forma a todas las cosas,
tuvo nombres.

Con los nombres supo contenerse,
y así, no corre peligro.

El Tao es al universo
como los riachuelos y los valles son
respecto a los ríos y al mar.


Tao Te King. Lao-Tse. Capítulo XXXII