26 diciembre 2008

La Gran Nada

Lago Turquesa



Y un día percibí, emocionadamente,
que las hierbas, los pinos,
las rocas, las arenas,
el mar y el cielo,
todos a la vez,
eran mi verdadera consciencia;
yo mismo.

Y no había forma de prescindir de algo
sin romperlo todo.

Era la unidad de todos los seres,
la Gran Nada.

Soko Daido en Aprendiendo a vivir más allá de la ilusión y la desilusión.

Fotografía de Katarina 2353

3 comentarios:

Alcaudoncillo dijo...

Hermosas las reflexiones que traes para serenar la mente. La gran belleza de sentirse Uno con la Naturaleza. La búsqueda olvidada por una civilización desquiciada por su irracional inteligencia. Un cálido bioabrazo, con olor a cocido incluido, aunque sea a través del ciberespacio.

Enrique Parra  dijo...

Deberíamos reparar más en la nada, al fin y al cabo es lo que da sentido a todo lo que nos rodea...

Abrazos navideños.

Artea dijo...

Es bueno cultivar el gusto por la lectura. Yo procuro hacerlo cuanto puedo; aunque, lamentablemente para mí, la lista de libros pendientes no hace más que crecer.

No estamos solos en este camino Alcaudoncillo. Muchos otros lo transitaron antes, dejándonos sus señales; y muchos otros lo transitan ahora, aunque en cierto modo nos sintamos perdidos y solos en medio de esta inmensa multitud.

Por tanto, sigamos los pasos.
Continuemos andando.
Y viendo amaneceres.

Querido Almazhen.
Ya sabes que esto de la nada y el vacío es la antítesis de nuestras propias vidas.
Es necesario el vacío para que puedan caber las cosas.
Solo de la nada puede surgir "algo".

Así somos, por mucho que nos empeñemos en no serlo... o por muy perdidos que andemos en el camino.

Un fuerte abrazo.