20 enero 2013

De lo emocional a lo mental

Respeto a la vida

Cuando salimos del vientre de nuestra madre, somos básicamente seres emocionales. Lo único que somos capaces de hacer es emocionarnos. No disponemos de un lenguaje verbal ni de sus conceptos asociados para identificar nuestras experiencias ni para comunicarnos efectivamente con ellas. Ni disponemos de las habilidades motrices para participar físicamente en nada.

Nuestra experiencia en el mundo es simplemente la de la energía en movimiento, en moción, o emoción. Y permanecemos en este estado puramente emocional hasta que reconocemos algo. Así pues, nuestra conciencia comienza en la esfera emocional.

La entrada en el siguiente estadio del sendero de la conciencia, es decir, en la esfera mental, tiene lugar cuando aprendemos a utilizar deliberadamente nuestras emociones para conseguir un resultado concreto.Cuando sucede esto, las emociones dejan de ser un reflejo reactivo ante nuestras circunstancias, para convertirse en un medio de respuesta y, de ahí, dirigir el resultado de nuestras experiencias.

Es decir, en el momento en que utilizamos deliberadamente el llanto o la sonrisa como un instrumento de comunicación para manipular conscientemente nuestra experiencia vital, dejamos de ser puramente emotivos; es decir, estamos participando también mentalmente en nuestra experiencia.

La entrada a la esfera mental se concreta cuando aprendemos la primera palabra.
Nuestra primera palabra es el acto de ponerle nombre a algo, y es normal que le pongamos nombre a aquello que reconocemos, simplemente porque lo reconocemos.

Michael Brown en El proceso de la presencia


Bonus track.-



Artista: Shankary Lasya
Tema: In my world
Álbum: Buddha Sounds III - Chill in Tibet (2006)


2 comentarios:

Alcaudoncillo dijo...

Parece ser que las emociones son anteriores al conocimiento y por supuesto a la palabra. Pero desde el ciberespacio que la moderna tecnología "nos ofrece", solo puedo utilizar las palabras para manifestar mis emociones. Aunque no dedique demasiado tiempo al "blogueo", incluso me han llegado a bloquear el blog, casi siempre termino descansando un ratito en el tuyo. En fin, hace tiempo que no publicas y espero que todo te vaya bien. Un saludo.

Artea Libre dijo...

Hola Alcaudoncillo.-

Pregúntale a un bebé recién nacido sobre su conocimiento y palabra...
No sé qué será capaz de decirte... pero a buen seguro que te hará llegar sus emociones (aunque a veces sea a golpe de llanto).

Hace tiempo que no coincidimos en la red. Todavía estoy bastante ocupado... pero algo me trae de nuevo por aquí.

A buen seguro seguiremos compartiendo.

Un fuerte abrazo.