26 marzo 2014

Cuerpo = Mente



Conexión

La vida empieza hablándonos de forma cariñosa, en voz baja.
A veces hay dificultad para escuchar.
A menudo nosotros no oímos, no entendemos, no queremos o no sabemos escuchar; y entonces la vida nos habla un poco más alto.
Si seguimos sin enterarnos, la vida nos sigue hablando más alto hasta que nos da un grito; y esa experiencia del grito, que provocamos al no ser receptivos, es lo que llamamos enfermedad, dolencia o accidente.

Es más importante fijarse en el órgano o zona del cuerpo afectada que en la enfermedad en sí.
Lo que he descubierto es que la zona donde tienes la dolencia no es ninguna casualidad.
Hay un esquema, un código mediante el que tienes la oportunidad de encontrar cuál es la creencia o el hecho concreto de tu vida que ha producido ese problema en tu cuerpo.

Si encuentras la clave y, no sólo la encuentras sino que la aceptas, la vives de otra manera, superas el juzgar si eso es bueno o malo y te das cuenta de como este hecho te está apoyando, entonces la dolencia se desvanece. No hay que hacer nada más, el problema desaparece.

Eric Rolf en La Medicina del Alma