19 diciembre 2007

El corazón es .....

Corazón solitario



El corazón es
como una casa vieja,
por cuyo tejado
entra el sol
y en sus balcones
anidan las golondrinas.

Casa con puerta
abierta de par en par
ventanas de cortinas blancas
que juegan a la comba
creando mil siluetas
al compás del aire.

Salón con chimenea
antigua, cálida, hogareña
con sillones repletos
de cuentos y leyendas
de amores espontáneos
al reflejo de la lumbre.

Cocina con aroma de hogaza
y café temprano
sabores de penumbra
humos hechizados
por especias, matanzas
y vinos añejos.

Porche con escalera
abierto al amanecer
cubierto al mediodía
testigo de despedidas,
camino del colegio
y atardeceres rojos.

El corazón es
como una casa
llena de espejos
de camas vacías
de habitaciones desordenadas
y de silencios.

Artea

4 comentarios:

Almazhen dijo...

Es maravilloso el calor de un hogar, llegar, desprenderse de los incómodos zapatos y con ellos de las angustias y miedos. Saborear un cálido beso, acurrucarse a la luz de una vela, abrir ventanas y dar entrada a mil emociones impregnando las curtidas paredes de nuestra casa-corazón...

Artea dijo...

El hogar, para quien ha madurado lo suficiente, siempre tiene sabor a calma. Es el refugio donde recalamos diariamente para restablecernos de nuestras heridas.

En un mundo que mira hacia afuera, y donde lo importante parece ser lo que aparentas... el calor de un hogar, de un amor, y de una familia nos devuelve a nuestra esencia humana, íntima y personal.

Soy persona poco dada a la fiesta y al ruido. Me cuesta salir de casa, especialmente por las noches.

¿Será que encuentro en ella todo cuanto necesito?

Almazhen dijo...

Yo siempre encuentro todo lo que necesito en mi interior, en el calor de mi familia, en la sencillez y las cosas pequeñas de la vida, y en las largas caminatas, rodeado del increíble espectáculo que me ofrece la naturaleza.

Artea dijo...

Eres un hombre afortunado... que ha sabido encontrar la grandeza escondida en las pequeñas cosas.

Con ellas construyes tu camino... bajo el sol y el cielo.

Fuertes son los cimientos que soportan el tejado de tu casa... tras cuyas paredes -sin duda- se adivina un gran corazón.

Es una suerte contar con tu compañía... en este camino.