13 diciembre 2007

Invierno

Invierno



Ya hemos llegado al invierno, la estación de la sensibilidad y el recogimiento, de la tranquilidad y la introspección. La naturaleza está igualmente sumida en sí misma; profunda en la tierra, preparándose para la eclosión primaveral.

Y el ser humano, al igual que la naturaleza, pasa por un momento de introspección, busca el descanso y la reflexión para analizar su vida y sus perspectivas de futuro.

El invierno es una época para estar en casa, con los seres queridos, y para cultivar las amistades en un entorno tranquilo y relajado. Es tiempo también de escucharnos los unos a los otros, de cultivar la comunicación y el sentimiento, de sentarnos a leer para cultivarnos y de estar en paz con nuestro espíritu.



El cuerpo nos pide relajación y tranquilidad, que nos quedemos largos ratos en casa, aunque también es recomendable que practiquemos ejercicio para entrar en calor y no descuidar nuestra forma física.

Aunque siempre debemos seguir una dieta sana y equilibrada, es igualmente cierto que en invierno necesitamos consumir más alimentos nutritivos para tener la energía suficiente que nos haga entrar en calor.

El frío del invierno se manifiesta en nuestro cuerpo en forma de dolores articulares, como la artritis y la artrosis. Por eso es recomendable mantener la espalda caliente y protegida, porque si no lo hacemos sufriremos de dolores en la zona lumbar, que se endurece para proteger a los órganos internos.

El 21 de diciembre se produce el solsticio de invierno, el primer día de la estación y la noche más larga del año. Desde entonces empieza a aumentar la luz, así que si sufrimos algún tipo de tristeza o depresión invernal podemos pensar que en realidad cada día nos acercamos más al renacer que trae la primavera y con ello a la luz y los días más largos.

En invierno pueden producirse momentos tristes por la disminución de la energía solar y también porque se desarrollan menos actividades, pero debemos aprender a aprovechar los beneficios que nos ofrece cada estación y sacar partido de los del invierno: el reposo, la reflexión y la calma que nuestro cuerpo nos pide, sobre todo en estos tiempos en los que solemos llevar un ritmo frenético y nos cuesta tanto relajarnos.

El invierno resulta el momento ideal para aprender a estar más a gusto con nosotros mismos y disfrutar de la tranquilidad.

Blanca Galofré
, en El arte de cuidarse en las 5 estaciones.