29 diciembre 2007

Y mi luz será de todos

Caminando en la nieve



Un día diré que estuve aquí y se me fue la vida,
que anduve a la cadena como siervo,
que trabajé hasta no alzar los ojos,
que el sudor recogí ocultamente con mi pena,
que acometí la tierra haciendo el paso ágil
y cada vez desconocí mejor mi asiento en estos huesos,
estos surcos de los hombres y del Mundo
del inmenso silencio del orden de la vida y de la muerte.

Un día callaré para entender las cosas
y todo vivirá sin pensarse un solo instante
y yo ya no sabré de caminos ni de cosas,
habré encendido el aire, mi cuerpo y mi saliva,
allí calentaré los ojos
y mi luz será de todos.

Marcelo Díaz en Forja de mar

Fotografía de Matthew Turley