19 junio 2008

Zendo Betania

Sentarse



Hace largo tiempo que ni me preocupan ni reviso las estadísticas del blog.
Pero por aquello de darle una tregua al ego, ayer recalé en los dos controladores de los accesos a este sitio... para descubrir -con grata sorpresa- que una buena parte de los visitantes de Compartiendo el Camino acaban en el blog tras alguna búsqueda que incluía las palabras Ana María Schlüter Rodés.

¡No puede ser!, me dije.

Así que presto, me he dedicado a incluir en la página principal un enlace directo a la web de Zendo Betania y a traeros hasta aquí este rinconcito de cielo que representa el Zendo de Guadalajara y su maestra Ana María.

Zendo



Los textos que acompañan a la web dicen todo, y son más que suficientes para que cualquiera que tenga un cierto interés en su lectura se haga una idea bastante clara de lo que es Zendo Betania. Nada puedo yo añadir que lo enriquezca, salvo indicar que para todo aquél que quiera adentrarse en su interior de la mano del Zen, es una buena puerta a la que llamar.

De cada uno depende si quiere abrirla, o no.

2 comentarios:

luis dijo...

Tenemos auténtica suerte de tener a Ana Mª Schlüter con nosotros.
Maestros y guias espirituales hay
de muchos niveles, pero algunos se
quedan a medio camino.
Cuando hoyes decir a Ana Mª,que despues de la iluminación te has de olvidar de ella, y que luego,
te has de olvidar, de que te has olvidado,te está mostrando con diáfana claridad, la pureza de su alma.
Suerte

Artea dijo...

Hola Luis, bienvenido al sitio.-

Coincido contigo en que es una gran suerte poder acceder a personas que, como Ana Mª, son auténticos faros que pueden guiar nuestros pasos a través de las tinieblas.

Vivimos en un mundo un tanto extraño en el aspecto interior de las personas.
Tenemos a nuestro alcance innumerables posibilidades, pero no acertamos a verlas.

En cualquier punto del planeta puedes sacar un GPs de tu bolsillo y saber, con una absoluta precisión, en qué punto te encuentras... pero posiblemente mires a tu alrededor y te encuentres totalmente perdido... aún (a veces) estando completamente rodeado por una multitud.

Hay caminos que no pueden transitarse con GPS, y necesitan de puntos referenciales que nos conduzcan al siguiente paso.

En este sentido, seguramente que Ana Mª puede ser -para mucha gente- uno de estos puntos.

Un fuerte abrazo.