22 julio 2008

Las raíces del amor

Raices



Yo soy yo,
tú eres tú.

Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas,
tú no estás en este mundo para cumplir las mías.

Tú eres tú,
yo soy yo.

Si en algún momento o en algún punto nos encontramos,
será maravilloso.

Si no, no puede remediarse.

Falto de amor a mí mismo
cuando en el intento de complacerte me traiciono.

Falto de amor a ti
cuando intento que seas como yo quiero,
en vez de aceptarte como realmente eres.

Tú eres tú y yo soy yo.

Fritz Perls en Sueños y Existencias

Fotografía de Manel Narváez Bellido

6 comentarios:

Danielfuengirola dijo...

Cuanta razón y sentimiento hay en esta oración que nos lego este hombre, siempre digo que eso debería enseñarse en la escuela... pero todas las semanas, para que no se olvide.
saludos.

Artea dijo...

Hola Daniel ¿que tal?

En todo caso añadiré que también hay que llevar cuidado con algunos de estos axiomas.

El sentido de libertad e independencia vital debe regir toda verdadera relación; pero, cuidado... el verdadero amor también es entrega, unidad, fusión, desprendimiento.

Muchas veces, el acento en el yo o en el tú...entendidos como meta...desembocan en una suerte de egoismo.

No debemos renunciar a nuestra propia identidad, pero siempre bajo el prisma de que nuestra IDENTIDAD no es exclusiva, sino que forma parte de una ENTIDAD todavía mayor y de la que apenas somos una gota en mitad del océano.

Por tanto, el axioma de Perls (que como sabrás se considera el padre de la Gestalt) hay que tomarlo, como casi todo, sin valores absolutos e inamovibles.

So pena de perderse en el laberinto.

Un abrazo. :)

Tormenta. dijo...

Pues asi de clarito lo dice, no hay más, me encantó
Besos también sin prisas..
ESpero que todo bien.

Artea dijo...

Seguimos a la espera.
La vela sigue encendida.
El humo elevándose.

Un beso. :)

Ashbless dijo...

Ayer hablabamos unos amigos sobre la falsedad de los modelos de relación que nos han mostrado.

Al final tenemos que ir buscando las mañas para funcionar dia a dia, y atesorar los errores cometidos, las relaciones rotas, como un material precioso para construir las futuras.

Muy buen texto.

Un abrazo

Artea dijo...

Ya sabes Ashbless, aprendemos gracias a nuestros errores... encontramos la dirección correcta despues de haber andado largo trecho por la equivocada.

Un cordial saludo.