30 enero 2009

La taza de te

Cuenco de ceremonia del té



Cuando bebemos el té con plena atención, practicamos el regreso al momento presente y a vivir nuestra vida justo aquí. Cuando la mente y el cuerpo están centrados en el momento presente, la humeante taza de té nos aparece con toda claridad, y la reconocemos como un aspecto maravilloso de la existencia. En ese momento estamos realmente en contacto con la taza de té. Es sólo en momentos como éste cuando se goza con plenitud de la vida.

Tich Nhat Hanh en Nuestra cita con la vida.

Fotografía de El Fotopakismo

Ceremonía del Té



Fotografía de daedrius

Sucede lo mismo si la taza es de un buen café.
Es en la adecuada actitud donde realmente reside el secreto de cualquier humeante aroma.

Artea.

6 comentarios:

Sean dijo...

Hola, ¿cómo estás? espero y deseo que bien. Tengo q felicitarte por la entrada, al igual que por este blog que consigue hacerme reflexionar y tener otra perspectiva de la vida.

Te mando un abrazo bien fuerte y recibe un cordial saludo de "R" (que ahora tengo un blog también).

Cuidate

Enrique Parra  dijo...

Confieso que soy un poco adicto al té, al rooibos y a las infusiones en general, disfruto recreándome con los aromas del antes y después, saboreo sin prisas el suave brebaje y sobretodo en los días de intenso frío me regocijo abrazando fuertemente la taza con las ambas manos, sintiendo el calorcito reconfortante que desprende la porcelana.

Un abrazo de té.

Artea dijo...

Hola Sean.-

Interpreto tu ausencia de estos días dentro del marco de tu "movimiento" hacia otro sitio.
Confío en que pronto podamos reencontrarnos.
A buen seguro que habrá de qué hablar.

Un fuerte abrazo.

Hola Enrique.-
Yo soy más cafetero que tetero, aunque no le doy la espalda a una buena taza si la ocasión se presenta.

También me aficioné a las infusiones, si bien he de confesar que me gustan las de "fabricación propia" más que las de bolsita.

Cosas del apego al terruño.

Un fuerte abrazo.

Leodin DaCore dijo...

Como se suele decir Cuando come, come, y cuando duerme, duerme.. un carpe diem de esos que decimos los jóvenes :P

Sean dijo...

Hola Artea.

Mi ausencia como bien dices se debe a mi "movimiento" a otro sitio, un sitio nuevo y distinto al anterior.

Hay muchas cosas de las que me gustaría hablar contigo y estoy deseando saber cómo te va todo y que me cuentes muchas cosas.

Me gustaría darte las GRACIAS por ser la primera persona que escribe en mi blog y ahora podré comentar y escribir en las distintas entradas que vayas creando.

Recibe un abrazo enorme y fuerte y hasta pronto.

Cuidate

Artea dijo...

Hola Leodin DaCore.-

Más o menos como tu dices.
Cuando se come, se come. Cuando se duerme, se duerme.
Cada acto como si fuera el último, implicando la totalidad de cuerpo y mente en su ejecución tanto como en su disfrute.

Un abrazo.

Hola Sean.-

Nos vamos viendo, descuida.
Todo tiene su tiempo.

Un abrazo.