03 noviembre 2010

Vaciarse de lo que no somos

Vacio

Fotografía de catheadsix

La sencillez es el modo en que crece la influencia del alma sobre nuestra persona, condición óptima para conducir nuestra propia empresa personal, sin apuro alguno, pero tampoco sin pérdida de tiempo.

Cuanto más nos vaciamos de lo que no somos, más posibilidades existen de que nuestras decisiones en la vida ganen transparencia, dirección libre de mandatos externos.

Esta apertura higiénica del corazón y de la mente se traducen de inmediato en obras concretas de responsabilidad silenciosa, con beneficios individuales y de conjunto, más por la decisión de ser que por la compulsión de hacer.

Enrique Mariscal en El poder de lo simple

De retorno, tras un par de intensas semanas, aderezadas por un puente de todos los santos encabezando la presente, y un resfriado que todavía se resiste a abandonarme; casi sin darme cuenta, me he presentado en el miércoles noche.

Y hoy, por alguna de esas razones que nadie acierta a comprender, tenía que pasar por aquí antes de liarme nuevamente con la anatomía.

El post viene a cuento de una reflexión en la que ocupé unas cuantas horas de duermevela de una de esas noches en que, sea por lo que fuere, no acaba de aterrizar el sueño muy a pesar del cansancio.
Entre tanto aparecía, o quizás precisamente no lo hacía por aquello de desgranar el hilo de lo que mis adentros estaban cociendo, me pregunté ... ¿qué soy?.

Por más que intenté encontrar una respuesta, no acabé de dar con ella... y sobrevino el sueño casi por puro agotamiento...pero, al despertar, casi sin darme cuenta, comprendí que había descartado un montón de cosas que sabía que no era.

No estoy muy seguro de si algún día la respuesta aparecerá... pero entre tanto lo hace... parece útil ir sacando aquello que uno sabe que no es.

Quizá, vaciando los noes... aparezca el gran SI.

Artea

Bonus track.-



Tema: Gravity of love
Artista: Enigma
Álbum: The Screen Behind the Mirror (1999)

4 comentarios:

sangsane dijo...

Querido Artea, como te dije hace unos días, me transmite tanto bien cada vez que te leo...pero sobre todo al comprobar que existen en tu mente reflexiones, que minimizas al hacerlas publicas y que yo consideraba solo a mi podrían quitarme el sueño. Como plasmas con tu pregunta, tengo pendiente darme muchas respuestas,pero como tu.., solo consigo por el descarte saber lo que no quiero y lo que no soy, tal vez como tu deberé agotar los noes, para que aparezca mi gran si.

Artea dijo...

Querida Sangsane.-

A veces pienso que estamos "demasiado llenos" de todo.
Tanta información, tantas vueltas... no hace más que marearnos.

Y al final, parecemos una maleta sobre la que tienen que sentarse dos personas para poder cerrarla.
Luego la abres... y de repente... todo se desparrama en todas direcciones.

En no pocas ocasiones me he referido al vacío... ;y me da la sensación que es ahora, casi a la vuelta de todo, cuando apenas empiezo a vislumbrar la profundidad de este concepto.

En los últimos tiempos, algo extraño me va impregnando. Y es que esa sensación de que algo te llena solo es posible alcanzarla si tú mismo estás vacío.

Llevo no sé cuantas horas de anatomía; y por mucho que estudies aquello que tienes bajo tus manos, nada como ponerlas encima de una espalda, para saber realmente qué hay ahí debajo.

Por tanto, conviene ir vaciándose de lo que no somos, y de lo que no queremos...

Porque, al final, el mayor peligro en nuestras vidas es no arriesgarse a nada.

Un fuerte abrazo.

Laieta dijo...

gracias por el post! Me ha encantado lo de " vaciando los noes... aparece el SI" Me inspira mucho. Gracias otra vez

Artea dijo...

Hola Laieta.-

Es fácil confundirse entre las dualidades.

Mi profesor de osteopatía me repite con frecuencia que no me empeñe en encontrar síntomas en una parte del cuerpo que no los da.

Será que debo buscar en otro sitio, o de otra manera.

A veces, encuentras en un cajón de la mesita aquello que llevas días buscando en el armario.

Si no encuentras los Síes, igual es que están debajo de los Noes.

Se trata pues de mover unos y otros, descartar aquellos que sabemos que son Noes... y confiar en que el Sí acabará mostrando su cara.

Gracias por tu comentario.

Un cordial saludo.