12 diciembre 2008

Karl Louis

Mirada



Polifacético y con una precisión increible para captar el momento exacto.
Me ha encantado la web del fotógrafo Karl Louis, y no puedo dejar de recomendaros que os entretengáis un rato con sus trabajos.



Alborada



Una vez accedáis a su página, tenéis que hacer click en portfolio para elegir, de entre las posibles, la galería que más llame vuestra atención.

Recomiendo una vuelta por todas ellas. Las presentaciones son en flash.

11 diciembre 2008

Renacer a cada instante

Manos

La muerte es sumamente parecida a la vida cuando sabemos vivir. No se puede vivir sin morir al mismo tiempo. No se puede vivir sin morir psicológicamente a cada minuto.
Jiddu Krishnamurti.

Hace ya tiempo que descubrí que tras el miedo a la muerte se esconde, realmente, el miedo a la vida.

Artea.

Fotografía de Pranav Shing.

10 diciembre 2008

Acciones sin reaccion contraria

Conejito


Las únicas acciones que no provocan reacciones contrarias son las que van dirigidas al bien de todos. Son incluyentes, no excluyentes. Unen, no separan. No son para "mí" país, sino para toda la humanidad; no son para "mí" religión, sino para la emergencia de la conciencia en todos los seres humanos; no son para "mí" especie, sino para todos los seres sensitivos y toda la naturaleza.

Anónimo.

Recibido en una convocatoria a una conferencia.

Fotografía de Jeff Clow.

07 diciembre 2008

Wabi-Sabi

Cuenco

Fotografía de bossbob50.

Definido por algunos como la quintaesencia del arte Zen, wabi-sabi son dos términos japoneses complicados de trasladar a nuestro idioma.

Lo mismo sucederá con cualquier otro idioma; y esto es así, porque los conceptos que engloba wabi-sabi son difícilmente expresables con palabras.

El término wabi suele relacionarse con una actitud o, si se prefiere, una forma de vida. Es un camino que apunta hacia lo interior, subjetivo, solitario... al contacto con la naturaleza y sugiere un estado de presencia dentro de la ausencia.

En cambio, sabi está más bien orientado hacia lo material, lo objetivo, lo externo, marchito, frío o seco.



Tronco

Fotografía de isyamuddin.

La combinación de ambos términos sugiere una estética externa muy vinculada con una actitud interna.

Un artículo de Julio Sánchez publicado en Hoy Arte Hoy define sus características como:

"Wabi sabi puede ser considerado como un sistema estético, como una visión del mundo que se acerca a la naturaleza última de la existencia, al conocimiento sagrado, al bienestar emocional.

El universo del wabi-sabi comprende:

-Una metafísica: las cosas van o vienen de la nada.

-Valores espirituales: Todas las cosas son imperfectas, todas las cosas son impermanentes.Todas las cosas son incompletas. La verdad proviene de la observación de la naturaleza. De la fealdad se puede obtener belleza. La belleza es algo que ocurre entre uno y otra cosa en una situación, circunstancia o contexto. Lo “grandioso” puede estar en los detalles que se pasan por alto; no siempre está en lo monumental, ni espectacular.

-Un estado de la mente: aceptar lo inevitable (toda forma de existencia tiene el mismo destino). Apreciar el orden cósmico: detrás de todo existe una fuerza benevolente y protectora.

-Preceptos morales: deshacerse de lo innecesario (cuando menos llevamos más livianos viajamos; hay placer cuando nos liberamos de las cosas que nos pesan). Enfocar hacia lo intrínseco, ignorar las jerarquías de los materiales. El barro, el bambú y el papel de arroz poseen más valores intrínsecos de wabi-sabi que un diamante, el oro o la plata.

Hay wabi sabi: En el color del té recién servido. En la rajadura de una maceta. En un papel arremolinado por el viento. En la planta que crece de la grieta de un muro abandonado. En las rajaduras del barro. En el óxido de la reja. En la pintura que se descascara. En la mancha de sol que se filtra a la siesta. En la raíz de un árbol que levanta la baldosa de una vereda."

Ginko

Fotografía de musapix.

Una estupenda sugerencia para regalar estas próximas fiestas: el libro Wabi-Sabi de Leonard Koren.

06 diciembre 2008

¿De qué se rie el lama?

Sol naciente

Recuerda siempre, que no te hicieron nada personal, solamente quieren castigar al Tibet. Sanarás.
Un médico tibetano asistiendo a una joven que había sido torturada y violada cruelmente por oficiales chinos.

Si alguna persona comete la osadía o el descaro de manifestarse alegre en nuestra sociedad, recibe una condena inmediata, expresa o latente: ¿de qué se ríe? ¿qué le pasa? ¿en que curro andará?.

Si alguien dice sentirse feliz, alegre, contento con su vida y sus realizaciones es percibido, en muchos ambientes, como un provocador, un agente extraño que viene a hacer olas en el mar de la pesadumbre generalizada, en el desierto del lamento, en el pantano del aburrimiento militante, en el océano nada pacífico del sufrimiento inútil.

Nos estamos olvidando de reír, de proyectar buenas ondas, de manifestarnos entusiastas con nuestros sueños o esfuerzos. Por el contrario, pareciera ser sumamente distinguido portar cara mufosa, aire de enojo, gesto de desgano, palabras hirientes de múltiples criticas, acompañadas de bronca.



El estilo propio del desaliento, de la depresión y de la incredulidad es cultivado minuciosamente por los noticieros implacables que agotan toda la vida planetaria y cósmica en recurrentes infortunios aldeanos. Luego, los multimedios extienden su obra nefasta en las conversaciones secas, rutinarias, empobrecidas de proyectos, encuentros reiterados de la figura social de “llorar a dúo”.

Cuando las personas nutren sus mentes repitiendo los comentarios políticos coyunturales, carentes de trascendencia, pobres de imaginación, faltos de esencialidad, y consideran que con ello están pensando la realidad nacional, no hacen otra cosa que propagar el vacío, el tedio, la mala onda que nos complacemos en sostener como “coro quejoso”, presente en las grandes tragedias.

En cierta oportunidad fui con un joven paciente en depresión, a escuchar a un lama tibetano que acababa de llegar a Buenos Aires y daba una conferencia en el Teatro General San Martín.

Le dije a mí compañero:
¿Por qué no le preguntas algo?
No se me ocurre nada. Me respondió
Mira, le sugerí, por que no le preguntas ¿de que se ríe el lama?.

El muchacho junto energía y lanzó con voz firme, el gran interrogante.

El monje volvió a sonreír, ostensiblemente festivo, inocente, con una beatitud conmovedora; y respondió:

Mi superior me eligió para que viniera hasta aquí a dar un ciclo de charlas; todo un honor y una gran responsabilidad. Ello me puso muy contento.

Dejé el monasterio con la oportunidad de asumir un viaje de descanso, porque hasta de los monasterios es bueno tomarse vacaciones de vez en cuando; tuve entonces una gran alegría. El avión salió en hora, no cayó y la comida estaba sabrosa. Compartí todo el viaje con una señora sumamente simpática. Aterrizamos bien en Ezeiza, el clima estaba muy agradable, templado; había dejado el frío del Tíbet. Me instalaron en un muy confortable hotel. Todo salió perfecto. Estaba muy contento. Ingresé a esta sala y estaba repleta de gente; una sorpresa muy grata. El público me ha escuchado con maravillosa aceptación, esto me dispone a estar sumamente complacido. Además usted me hace una pregunta oportuna e inteligente. Estoy muy, pero muy, contento y agradecido: ¿cómo no va a reír el lama?

Nos retiramos del teatro muy alegres, el lama nos había enseñado a sumar.

Cuento de Enrique Mariscal.

Fotografía de Ahmed (John)

05 diciembre 2008

Optimismo

Globos



Los escépticos y los optimistas se miran siempre de reojo.
Son desconfiados de nacimiento.

Los escépticos se burlan de los demás y de sí mismos. Se aburren de creer y no echan de menos las ausencias.
Los optimistas vencen al tedio y a la fiebre. Aprenden del ayer y no lo borran. Conocen y reconocen que vendrá algo mejor y desde ya preparan la bienvenida.

Los escépticos van y vienen sin nada. Y lo que es peor, sin nadie. Abrazan al pesimismo como único consuelo. Inventan una tristeza sin lágrimas, dura como una mueca.
Los optimistas se entienden con el río y con el cielo que lleva en su corriente. Saben que allí navega la tutela más leal, más respetable, y asumen el alma como agua.

Los escépticos son apenas mendigos, y el tiempo que transcurre les deja su limosna. No logran escapar del viejo laberinto y reciben mensajes que son indescifrables.
Los optimistas en cambio guardan a menudo algo de gloria, que no es siempre la de hoy ni la de antes. Hacen un nudo con las certidumbres y llenan su bolsillo de poesía.

Mario Benedetti en Vivir adrede

04 diciembre 2008

Nada es mas importante

Gota

El compromiso de dirigir tu propia vida, protegerte y hacerte cargo de ti mismo es el más crucial de todos. De todas las responsabilidades que puedas asumir a lo largo de tu existencia, ninguna es tan determinante como la de cuidarte, protegerte, cultivarte, dirigir y orientar tu vida, darte ánimos, reconfortarte... En definitiva, hacerte cargo de ti mismo con todas las consecuencias.

Bernabe Tierno en Aprendiz de Sabio.

Bonus Track.-



Artista: Suzanne Ciani
Tema: Neverland
Álbum: Neverland (1988)

03 diciembre 2008

Baraka

El mundo... el hombre



Documental filmado en 24 países que narra, en términos visuales y musicales, la evolución de la Tierra y de la Humanidad, al mismo tiempo que señala las formas en que el ser humano se ha relacionado con su medio ambiente.

La aparente fragilidad de la vida humana es contrastada con la grandeza de sus obras, al mismo tiempo que se subraya la desigual relación entre hombre y la naturaleza.

En medio de estos contrastes, la espiritualidad de la Humanidad surge como el elemento más importante que la distingue de otras especies.