30 noviembre 2008

Switch

Final juego Switch



Los chicos de neutralxe.net tienen una buena colección de juegos de escape desde habitaciones cerradas (room scape).

Son de estos juegos que tienes que ir encontrando cosas e interactuando con ellas a fin de encontrar, al final, la llave que te permitirá abrir la puerta y salir de la habitación.

Dicen que Switch es un primer nivel, y lo cierto es que me ha costado mucho salir de esta habitación.

En cualquier momento puedes darle al botón de salvar partida (save) y volver a ella cuando quieras. No probé sin cerrar el ordenador, así que tened esa precaución.

Allí donde puedas llegar a algún sitio tras hacer click, es por algo y sirve para algo.
Te aconsejo también que examines, detenidamente, todos los objetos que encuentres y leas hasta el final todo libro que te deje.

Jugar a Switch

Emoticono me gusta

29 noviembre 2008

Deja que te busque eso en Google

Deja que te lo busque en Google



Let me Google that for you ha nacido para dar respuesta a toda esa gente que continuamente nos pregunta cómo o dónde encontrar tal o cual cosa en internet.

Sólo tienes que ingresar aquello que quieres buscar y dejar que la página busque por ti. Debajo te proporcionará un link que al acercarle el cursor de dará algunas opciones. Elige.

Tremendamente instructivo.

A buscar en Google

Risas

28 noviembre 2008

El despertar

Cumbres



Nuestro propósito interno es el despertar.

Es así de sencillo, es un propósito que compartimos con todos los demás seres humanos de este planeta, porque es el propósito de la humanidad.

Nuestro propósito interno es parte esencial del propósito del todo, del universo y de su inteligencia.

Nuestro propósito externo puede variar con el tiempo y es muy diferente según la persona.

La base para poder cumplir con nuestro propósito externo está en encontrar el propósito interno y vivir en consonancia con él.

Es la base del éxito verdadero.

Sin esa consonancia podemos lograr determinadas cosas a base de esfuerzo, lucha, dedicación o simplemente mucho trabajo y sagacidad. Pero ese esfuerzo no encierra dicha alguna y termina invariablemente por traducirse en alguna forma de sufrimiento.

Eckhart Tolle en Una nueva tierra.

Fotografía de Rafael Fernández Belda

27 noviembre 2008

Mirar adentro

Mirada

Cuando abro mis ojos al mundo exterior, me siento como una gota de agua en el océano; pero cuando cierro mis ojos y miro interiormente, veo el universo completo como una burbuja levantándose en el océano de mi corazón.

Hazrat Inayat Khan en La Sinfonía Divina.

Fotografía de Jordi Català

25 noviembre 2008

El tapon de corcho

Tapones de corcho



Hace años, un supervisor visitó una escuela primaria.

En su recorrido observó algo que le llamó poderosamente la atención: una maestra estaba atrincherada atrás de su escritorio, los alumnos estaban en desorden; el cuadro era caótico.

Decidió presentarse:

- Permiso, soy el supervisor de turno… ¿algún problema?

- Estoy abrumada señor, no se qué hacer con estos chicos… No tengo láminas, el ministerio no me manda material didáctico, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles…

El supervisor, que era un docente de alma, vio un corcho en el desordenado escritorio.

Lo cogió y con aplomo se dirigió a los chicos:

- ¿Qué es esto?
- Un corcho señor… gritaron los alumnos sorprendidos.

- Bien, ¿De dónde sale el corcho?
- De la botella señor. Lo coloca una máquina…, del alcornoque, de un árbol…. de la madera…, respondían animosos los niños.

- ¿Y qué se puede hacer con madera?, continuaba entusiasta el docente
- Sillas…, una mesa…, un barco…

- Bien, tenemos un barco. ¿Quién lo dibuja? ¿Quién hace un mapa en la pizarra y coloca el puerto más cercano para nuestro barquito? Escriban a qué provincia argentina pertenece. ¿Y cuál es el otro puerto más cercano? ¿A qué país corresponde? ¿Qué poeta conocen que nació allí? ¿Qué produce esta región? ¿Alguien recuerda una canción de este lugar?

Y comenzó una tarea de geografía, de historia, de música, economía, literatura, religión, etc.

La maestra quedó impresionada. Al terminar la clase le dijo conmovida:

- Señor, nunca olvidaré lo que me enseñó hoy. Muchas Gracias.

Pasó el tiempo.
El supervisor volvió a la escuela y buscó a la maestra.
Estaba acurrucada detrás de su escritorio, los alumnos otra vez en total desorden…

- Señorita… ¿Qué pasó? ¿No se acuerda de mí?

- Sí señor, ¡cómo olvidarme! Qué suerte que volvió. No encuentro el corcho ¿Dónde lo dejó?

Enrique Mariscal en Cuentos para regalar a personas inteligentes.

24 noviembre 2008

Canto a la libertad

Hoy me dio por la nostalgia.
Y cuando esta aparece, siempre lo hace junto a los cantautores de los 70.

De entre ellos, siento un especial cariño por José Antonio Labordeta, que también es un estupendo poeta.

Y cuando pienso en Labordeta, casi siempre me viene a la memoria esta canción: verdadero himno de Aragón, tierra por la que siento un especial afecto.





Artista: José Antonio Labordeta
Tema: Canto a la libertad
Álum: Tiempo de espera (1975)





Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.

Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Sonarán las campanas
desde los campanarios,
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.
Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver;
pero habrá que forzarla
para que pueda ser.

Que sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad,
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad.

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

22 noviembre 2008

Sencillo

Todo es querer



No son pocas las ocasiones en que ya nos sentimos imposibilitados para hacer cualquier cosa, incluso antes de comenzarla.

Hoy pensaba si realmente es tan difícil ser feliz. Y creo estar seguro de que no lo es.

Sólo hay que estar dispuesto a prescindir de todo lo innecesario... y proponérselo.

No se necesita nada más.

Artea

21 noviembre 2008

Profetico

Al borde de la ruptura



Usted no lo sabe, pero depende de ellos.

Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos.

Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o de un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.

Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio -o al revés-, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.



Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará a usted el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo; porque siempre ganan ellos, cuando ganan, y nunca pierden ellos, cuando pierden.

No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tiene que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro. Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder; el riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia. Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados. Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.

Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad. Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces -¡oh, prodigio!- mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.

Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros. Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la pagan con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con sus puestos de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día alas seis de la mañana para ganarse la vida.

Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena. Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

Arturo Pérez Reverte
"El Semanal Digital" 15 de noviembre de 1998

20 noviembre 2008

Gritos

Grito infantil


¡Pablo!, ¡ostia!, ¡para ya, o te doy un sopapo!.

Me detengo; e inmediatamente me doy la vuelta, al escuchar tras de mi -a grito pelado- semejante cantinela.
Una madre, tirando de la mano de un niño de unos cuatro o cinco añitos; y arrastrando un carrito con otro de más corta edad llorando a grito pelado en su interior.

Pablo debía ser el mayorcito.
A lo que se ve, un poquito hiperactivo. Parece que trataba de ayudar a su madre a empujar el carrito de su hermano por la acera.
A la madre se la ve muy alterada. Anda a toda prisa y su rostro está muy tenso.

Pasa a mi altura y me esquiva velozmente. Doy un paso atrás y le cedo la parte de acera que ocupaba. Solo me faltaba hoy que me atropellara un carrito de bebé.

Continúo andando tras ella hasta que, dada la notable diferencia de velocidad, acaba perdiéndose de mi vista.

Probablemente dentro de unos cuantos años, cuando Pablito pase olímpicamente de ella, se preguntará: ¿porqué tiene que pasarme esto a mí?, ¿habré hecho algo mal?.

Hoy tuvo la oportunidad de responderse, anticipadamente, estas preguntas.
Confiemos en que antes que acabe el día sea capaz de encontrar las respuestas.
Y Pablito no tenga que pasar de ella en pocos años.
Ni su hermano seguir su ejemplo.

Artea.

19 noviembre 2008

Silencios

Galaxia


Escucha el silencio... y serás sabio.


Así reza un antiguo proverbio chino... que desde luego... comparto.
En estos días de silencios... de ausencias... de pausas...;todo se escucha... con diáfana claridad.
Absolutamente... todo.

Artea