02 octubre 2011

Asumir los errores

Atrapar

Fotografía de Chizuru-chibi

No es fácil, ni por supuesto habitual -en el mundo que nos rodea- admitir errores.

Gastamos una ingente cantidad de energía en subrogarlos y deshacernos de nuestra responsabilidad (trasvasándola a otros las más de las veces).

No somos conscientes del enorme beneficio que representan para nuestro devenir.

Admitir un error requiere disponer del necesario discernimiento para detectado; y eso no es más que el primer paso para permitir el imprescindible análisis que conduzca a resolverlo.
Y no hay otro camino.

Asumir nuestras equivocaciones nos llena de franqueza y sensatez, lo que -lejos de lo que habitualmente pensamos- acaba confiriéndonos carácter de fiabilidad ante aquellos que visualizan nuestra actitud.

Y no hay mejor receta para mejorar la autoestima...que saberse fiel a uno mismo, incluso cuando las decisiones adoptadas en su momento (seguramente bienintencionadas) nos han conducido a un puerto no deseado.

Lo contrario... siempre acaba dejando un fondo de sinsabor.

Las puertas que nos conducen a los errores, siempre deben cerrarse a nuestras espaldas.
Sólo así encontraremos nuevas oportunidades y caminos para transitar.

Y aquellos que no admiten sus errores, especialmente si asumen responsabilidades colectivas, acaban rodeados de un séquito de estúpidos que no hacen otra cosa que reirles las gracias.

Incapaces de decir a la cara lo que piensan acaban escuchando simplemente lo que les satisface.

Triste destino.

Evítalo.

Artea

Bonus track.-



Artista: Karl Maddison
Tema: Whising Wheel
Álbum: On the road to the Tibet (2004)

2 comentarios:

Alcaudoncillo dijo...

Estimado Artea, que ciertas son tus palabras: como nos cuesta aceptar los errores. Asi va la humanidad de la que formamos parte. El sabio aprende de sus fallos, por reconocerlos. El necio en ellos persiste, al negarlos. Como bien dices, cuanto más poderio se tiene más grande es el lodazal del peloteo acomodaticio.
Y predicando con el ejemplo, reconozco mi pequeño error por no pasar más a menudo por este ciberlugar, que siempre me aporta algo positivo. Un abrazo.

Artea dijo...

Querido amigo.-
Todos cometemos errores.
Bien pensado, no dejan de ser nuestros grandes maestros... pues en ellos reside la posibilidad de descubrir nuevos matices que aportar a nuestro rumbo.
Me gusta pensar que las meteduras de pata, son oportunidades disfrazadas... solo hay que saber mirar bajo su apariencia.
Un fuerte abrazo.